martes, 12 de abril de 2011

La Herencia



Nacer y morir son dos caras de la vida, rodeadas y salpicadas por el dolor y el sufrimiento, pero como dice el refrán “las penas con pan son menos penas”, porque cuando una persona muere, bien es verdad que se va, pero aquí se quedan en este mundo terrenal y material, todos los bienes, derechos y obligaciones de esa persona que no se extingan con su muerte, eso es una herencia.


Pero fijaros bien, la herencia comprende no solo bienes y derechos, con frecuencia nos olvidamos de las obligaciones del causante y con los tiempos que corren es importante recordar el concepto para los herederos, que son los que suceden al difunto en sus derechos y obligaciones por el solo hecho de su muerte por testamento o porque lo sean forzosos.


Todos conocéis que un Testamento es básicamente el acto por el cual una persona puede disponer para después de su muerte de sus bienes, se puede hacer de distintas formas, incluso manuscrita, sin embargo, lo más habitual es hacerlo ante Notario, porque el protocolo del Notario es una archivo público y se envía referencia de que se otorgó testamento al archivo de últimas voluntades del Ministerio de Justicia, el interesado que desee averiguar si su familiar otorgó o no Testamento, podrá solicitar el Certificado de Últimas Voluntades, pasados 15 días después del fallecimiento.


En alguna entrada de mi blog ya os expliqué que la legítima es, “la porción de bienes de que el testador no puede disponer por haberla reservado la ley a determinados herederos, llamados por esto forzosos”, y son herederos forzosos, los hijos y descendientes respecto a sus padres y ascendientes. A falta de hijos, los padres y ascendientes respecto a sus hijos, el viudo o la viuda respecto al usufructo de un tercio de la herencia o del 50% si concurre con los padres del difunto.



A todos los que visitasteis durante los últimos meses el letargo de mi blog, quiero enviaros un abrazo de cariño y terminar hoy, con una frase del escritor británico William Shakespeare:


“Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo”.


Carmen Marcos Núñez



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Una exposición clara e ilustrativa, Carmen.
Otro abrazo fuerte para ti!! Alegría que me da que hayas vuelto a este mundo cibernético.
:)
Lidia

Estudio Jurídico Marcos dijo...

Hola Lidia,gracias por acordarte de mi, las buenas compañias de mi barrio me arrastraron por bares y tabernas,de éste nuestro precioso Madrid, pero regreso al fin, más relajada y más feliz.
Tenemos que ponernos al día, pero ya tendrá que ser después de Semana Santa, bikosssss.

Carmen,

Anónimo dijo...

Hola Carmen, desde La Coruña que tú sabes que te seguimos, también estamos muy contentos de que volvieras a entrar en esta ventanita que tanto nos ayuda.
Te queremos.
Mary